viernes, 12 de septiembre de 2014

Trail Haut-Koenigsbourg - Kintzheim (Francia)

Aprovechando mis vacaciones en la Alsacia francesa, leí que se celebraba un Trail en la villa de Kintzheim, en plena ruta del Vino de Alsacia.

En Kintzheim

No estaba para correr, tras una semana de descanso, pero el bello paraje de los viñedos alsacianos con sus pueblos y el bosque de los Vosgos, me animaron a inscribirme en esta aventura.

 Kintzheim

El Trail Haut-Koenigsbourg consta de 4 pruebas, una ultra de 84 Km., otra de 54 Km., una tercera de 24 Km. y la última de 12 Km.

 Perfil de la prueba

A mi edad, con lo mal que se me dan las cuestas, y sin entrenar, lo más sensato era correr la de 12 Km. con 350 m. de desnivel positivo, antes que la de 24 Km. 
Ni se me pasa por la cabeza correr las pruebas de 54 Km. y 84 Km. reservadas para gente joven y experta en carreras de montaña.

 Castillo de Haut-Koenigsbourg

El circuito de la prueba discurre por la Montagne des Singes, dejándote a los pies del impresionante Castillo de Haut-Koenigsbourg, una de las fortalezas más bellas de Francia.

En línea de salida llamaba la atención la gran participación de mujeres, sobre todo superveteranas que se metieron el trail entre pecho y espalda, aunque hay que remarcar que la mentalidad de aquí es muy distinta, y se hace deporte salud, no deporte competición buscando la copita de hojalata.

Primer kilómetro

El primer kilómetro ascendente discurre por las calles de Kintzheim, para luego adentrarse, entre viñedos, en el corazón de los Vosgos.

 Arquitectura alsaciana

El macizo de los Vosgos se debe a la escisión en dos de un sistema montañoso, por la falla que forma la fosa renana del Rhin, que dio origen a los Vosgos en el oeste y a la Selva Negra alemana en el este.

 En el último kilómetro

Salí con precaución, midiendo las fuerzas, cuando en el Km. 2'5 comenzaron las duras cuestas en la umbría del bosque del macizo de los Vosgos, repleto de hayas, pinos, abetos y robles.

Cual fue mi sorpresa, al poder aguantar hasta el Km. 6'5, sin una sola parada, a un ritmo constante.
Las últimas rampas antes de la cima eran muy duras, del 18 - 20 %, siendo en este tramo donde todo el mundo tuvo que subir andando, en plan romería.

Casas alsacianas

Tras la cumbre la bajada era vertiginosa, hasta tal punto que en el Km. 7'5 resbale con la hojarasca y caí al suelo.
El resultado fueron escoriaciones múltiples en antebrazo, codo, rodillas y sobre todo en la mano izquierda.

Una caída similar a la que tuve hace un mes mientras entrenaba con Mª Eugenia López, José Antonio Jover y Pedro Solano.

Inmediatamente dos chicas, Carol y Nathalie, y un veterano de nombre Pascal, me levantaron y me prestaron todo tipo de auxilio, desde agua a una crema antiinflamatoria que llevaba uno de ellos. 
Mi agradecimiento a estos atletas franceses, que me escoltaron en gran parte de la bajada... ¡Merci beaucoup!

Últimos metros

Pese a perder unos minutos en la caída, terminé con un tiempo de 1:13:47, y lo que es más importante, disfrutando del entorno de la prueba y sin secuelas graves afortunadamente.

Tras la prueba

Una buena ducha caliente, unas curas de las heridas y tras unas cervezas, estaba listo para continuar disfrutando de la Alsacia y sus pueblos medievales.

 Barr

La prueba de 12 Km. fue la más numerosa, con cerca de 500 participantes, ya que la distancia es asequible para los principiantes y los veteranos que ya no estamos para muchos trotes.

 Heridas de la batalla contra la montaña

Os recomiendo la ruta de los Vinos de la Alsacia, con impresionantes pueblos medievales como Barr, Obernai, Colmar, Riquewhir, Turckheim, Eguisheim, Ribeuavillé o Kaysersberg.

Turckheim

Para reponer fuerzas nada como la choucroute, las tartes flambées o el cocido baeckeoffe, acompañando los platos con los afamados vinos blancos de Riesling, Pinot Gris, Sylvaner o Gewürztraminer, o con mi favorito el Crémant d'Alsace.

 Kaysersberg

Una experiencia inolvidable, en una de las regiones más bellas de Francia, la Alsacia, llena de historia, arte y naturaleza.

Sigo descansado y recuperándome de las heridas, esperando al lunes próximo para comenzar una nueva temporada atlética.

¡Será posible tropezar dos veces en la misma piedra!

8 comentarios:

paco dijo...

Otra forma diferente de vivir las vacaciones, y me hace gracia aquello de que lei, no Ramon, esas carreras hay que buscarlas jeje.Ah lo de reconocer el terreno es una forma de hablar, pa la proxima no te lo tomes al pie de la letraaaaaa. Un saludico.

Ramón Sobrino Torrens dijo...

Hola Paco, en esta ocasión si leí la información al hacer la reserva en el hotel de Molsheim, población cercana.
Luego buscando había varias carreras en la Alsace, pero con una y con la leche que me metí, sobra.
Un abrazo, campeón.

Manel Rubio dijo...

Ya podía estar esperándote por Ontinyent, y tu con los franceses. Lleva cuidado que no estamos para esos montes. ¿te acuerdas cuando íbamos por el Benicadell?
Las fotos impresionantes. Un fuerte abrazo.

Jose Vicente-Fernández dijo...

buenas vacaciones y espectacular el sitio, me lo anoto para ir de visita!!!

Alee, a seguir disfrutando, que por las fotos se diría que te lo pasas en grande!!

saludos

ALBERTO dijo...

Ramón, cuando he visto el perfil, he dicho!!!!!!!!!!!!!Ramón se ha pasado al lado oscuro, pero no, veo qeu era asequible, lo mejor es terminarla con buenas sensacions y lo qeu hemos hablado muchas veces...la competitividad en estos lugares, queda para las pruebas de élite, los populares a disfrutar.
Me alegro de que no hubiese secuelas de la caida.

ramonet dijo...

NO creo que sea una cuestión de edad el kilometraje( me remito a Alberto Sombrillas), sino de apetencias en los entrenos y demás: Aún así, preciosa carrera de la que te hincha el pulmon.
Saludooos

Ramón Sobrino Torrens dijo...

Como bien dices Alberto, el ambiente era similar al que vivimos en Dinamarca.
La mayoría de gente disfrutando del deporte salud, dejando al lado la competitividad.
Un abrazo

Piluca dijo...

¡Cuánto tiempo sin saber nada de ti! y te encuentro por la Galia. ¡Tú si que sabes ! a recuperarse de la caída y a ver si compites por Alicante. Chao.