Cinco meses después volvía a competir en una media marathón, y en la primera de la temporada bajaba por los pelos de la barrera de 1:30, con un tiempo real de 1:29:59.
Una gran alegría, pues después de un año de lesiones volvía a correr con buenas sensaciones, bajando en casi tres minutos la mejor marca del año pasado en la media marathón de Milán.
Una gran alegría, pues después de un año de lesiones volvía a correr con buenas sensaciones, bajando en casi tres minutos la mejor marca del año pasado en la media marathón de Milán.
Grupo de "peralicos" en Orihuela
Una mañana fría en los primeros compases pero que luego ha servido para correr con unas condiciones meteorológicas ideales, con 12º y sin viento.

Palacio Episcopal y Torre de la Catedral
La media marathón de Orihuela recorre, a orillas del Segura, la ciudad monumental pasando en dos ocasiones por el Convento de Santo Domingo, el Portal de Crevillent, la Catedral y el Palacio Episcopal, la iglesia de las Santas Justa y Rufina y la iglesia gótica de Santiago Apóstol, además de recorrer el palmeral oriolano.
Los compañeros Raúl Guevara, David Conesa y Antoñico Sánchez realizaron unos excelentes tiempos. Nuestro campeón invidente Nacho Garrido pulverizó su tiempo, con Miguel Martínez San Millán de guía, en esta ocasión (1:37). La compañera Ana Mata realizó un tiempazo de 1:46.
Catedral de Orihuela - Puerta de las Cadenas
Completaron la expedición “peralica” a tierras oriolanas Juanjo Muñoz, Dani “Icue”, los hermanos López Cañavate, José Juan Jiménez, Francisco Zamora, José Manuel López, Emilio Sánchez, Juan Ernesto Peña, Vicente Mora, Salvador Bermúdez, Paco Navarro, Antonio Belchi y Juan Juárez.
No faltaron a la cita los amigos de Crevillent y Elx, como Toni López o el tocayo Ramón, además de los "mangueros" de Cabo de Palos.
Buena organización por parte del club Tragamillas de Orihuela con una buena bolsa del corredor y ambientación en meta con un grupo de rock en directo.
Dani, Miguel, David, Antonio, Raúl y Vicente
En la calles de Orihuela se respiraba la poesía del oriolano Miguel Hernández, en este “Año Hernandiano”.
¡Será posible que bajase de 1:30!